Paralelismos de la música y el ser humano.

Nota: esta entrada corresponde a la Tarea 2.1 de la asignatura Ciencia y artes del Máster en Cultura Científica de la Universidad Pública de Navarra .  

En esta actividad se procede a realizar una breve reflexión sobre los paralelismos de las esferas musicales y las del ser humano.



La música nos acompaña desde el pasado, en momentos tristes, alegres... Nos emocionamos con ella y para muchas personas, (entre las que me incluyo), no puede faltar en nuestras vidas.
Quizás a simple vista pueda parecer que no esté directamente vinculada con nuestra esfera como seres humanos, pero si ahondamos en el tema, veremos que sí.

Para poder comprender esas similitudes es preciso identificar las esferas de la música y las del ser humano por separado.

En la música se encuentran las siguientes esferas:

- ritmo: la base de la música, que nos engancha y nos atrae

- melodía: la reconocemos  al momento y podemos memorizarla y percibirla sin hacer ningún tipo de esfuerzo cognitivo para decodificar el mensaje, es natural y primaria y nos genera emociones ya que nos identificamos emocionalmente con ella

- armonía: aunque también se percibe por los sentidos, se necesita a la razón para decodificarla y comprenderla, se necesita tener conocimientos previos, es una organización cognitiva superior.


Por otro lado, en el ser humano encontramos tres esferas o dimensiones básicas identificadas por Antonio Esquivas, (experto en Antropología emocional), que son:

- fisiológica - instintiva: se refiere a la parte biológica, a nuestros instintos
- afectiva - sentimental: es la psique, nuestros sentimientos
- intelectual: son la inteligencia y la voluntad, es la parte racional, nuestros pensamientos

Es una paradoja, ya que las tres son independientes y sin embargo están conectadas.

Ahora que tenemos identificadas todas las esferas, ¿Cómo se relacionan?
En primer lugar, la dimensión fisiológica, nuestra parte biológica, se relaciona con el ritmo al ser la parte más básica en ambos, sin ciclos vitales la supervivencia no es posible y sin ritmo no hay música, de hecho el elemento más primitivo de la música es el ritmo.
En segundo lugar, la dimensión afectiva y sentimental (localizada en el corazón), se relaciona con la melodía, ya que se crean sensaciones, como la alegría o la pena y funciona a nivel psíquico.
Por último, la esfera intelectual es volitiva y se refiere a la libertad, al pensamiento, a la razón... Funciona de forma reflexiva y se sitúa en el cerebro.
Esta se relaciona con la armonía, ya que esa necesidad de usar la razón para comprender la música involucra a la parte intelectual.


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