¡Cómo hemos cambiado!

Nota: esta entrada corresponde a la Tarea 3.2 de la asignatura Ciencia y artes del Máster en Cultura Científica de la Universidad Pública de Navarra .  

En esta actividad se procede a reflexionar sobre los cambios de proporción y belleza en el canon artístico y su relación con los cambios de perspectivas estético-filosóficas.


¿Qué es la belleza? ¿Hay un canon de belleza único?

La belleza es la cualidad de lo bello y la estética es la parte de la filosofía que la estudia. Es importante remarcar, que cada persona tiene su idea y sus propios patrones de belleza, pero sin duda, de las tres preguntas, la última es la más fácil y rápida de responder, definitivamente no.

Con el paso de los siglos y las diferentes civilizaciones y corrientes filosóficas, el canon de belleza y las proporciones que se consideraban ideales, han estado en permanente cambio.

Hagamos un breve repaso histórico, filosófico y estético.

Si retrocedemos a tiempos remotos, concretamente a la Prehistoria, se observa un concepto de belleza relacionado estrechamente con la supervivencia y la reproducción, se le daba gran importancia a la figura corporal.

Las mujeres con caderas anchas y senos grandes eran consideradas atractivas, pues indicaba una mayor capacidad para el parto y la lactancia. Los hombres con una fuerte musculatura eran vistos fuertes, capaces de proteger a la familia y a la tribu.

Desde los primeros atisbos de la filosofía con Platón y Aristóteles, se empezó a relacionar la belleza y el arte, tres indicios fueron indicadores de belleza: el orden, la simetría y la precisión

Con la llegada de la Edad Media predominó una concepción metafísica de la belleza que armonizó las ideas de los griegos.

Después, durante el Renacimiento, el interés por las proporciones y la anatomía derivaron en representaciones más reales del ser humano, el máximo exponente para mí, fue Leonardo Da Vinci y mujeres como la Monalisa se convirtieron en modelos a seguir.

Con la llegada del barroco se impuso un estilo muy recargado fruto de los cambios sociopolíticos, el canon de belleza cambió hacia cuerpos más gruesos, pelucas, maquillajes… Las tres Gracias de Rubens son un claro ejemplo de mujer ideal.

A principios de la modernidad, la idea de lo bello se vinculó al sentido del gusto estético y al arte. Las reflexiones sobre la belleza y las prácticas artísticas, que habían estado separadas hasta ese momento, se unificaron en una misma búsqueda.  Kant fue quien desarrolló con mayor profundidad las ideas de lo bello y lo sublime.

Destacaron otros movimientos, como el romanticismo, el idealismo alemán, el movimiento esteticista y las vanguardias del  siglo XX, (como el cubismo y el surrealismo, que ampliaron y desafiaron las convenciones tradicionales tanto del arte como de la belleza). El interés cambió hacia la expresión individual y la experimentación artística.

El siglo XX se caracterizó por etapas muy convulsas en Europa, pues nos encontramos en un contexto en el que se produjeron dos guerras mundiales con su correspondiente periodo de entre guerras, esto llevó a que surgieran corrientes artísticas y filosóficas muy diversas y por tanto, a un canon de belleza también muy variopinto.

A finales de siglo y principios del S. XXI, la mujer, fruto de los movimientos feministas y del establecimiento de las nuevas democracias,  cobró cada vez más protagonismo y poco a poco, el destape y la exuberancia, comenzaron a imponerse, una mujer estilizada y sexy, que se convirtió en esclava de la delgadez excesiva y que llevó consigo verdaderos trastornos alimentarios.

Ese canon ha ido remitiendo y se actualmente se da más visibilidad a los cuerpos considerados normales. Si bien estamos en un contexto donde la medicina estética es uno de los sectores que más está creciendo, (y peligrosamente entre chicas menores de 30 años), hay otra corriente que apuesta por enseñar la belleza real.

Todos estos gustos por la belleza tan dispares han estado relacionados en cada momento de la historia con el contexto social y político que imperaba entonces.

Nada queda ya de aquellas estatuas prehistóricas con sus curvas, ahora los hombres se depilan todo el cuerpo, se tiñen el pelo y la moda de mujer destaca por tener corte y aspecto masculino… 

Como hemos visto, la evolución del ser humano ha llevado consigo diferentes formas de pensamiento que han influido en los usos y costumbres de las sociedades y por tanto, de lo considerado "bello".

¡Cómo hemos cambiado! ¿O no?



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